música que todavía no se ha escuchado

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La dupla que forman Rob Brown –arquitecto– y Sean Booth –ingeniero de sonido–, Autechre, es incomparable: hace música que se siente visceral y cerebral, conmovedora y etérea. Se distinguen en lontananza fragmentos de la herencia de la música de baile: hip hop, electro, drum and bass, música industrial o techno; y también de ambient expresionista o música concreta –Edgar Varèse y Todd Dockstader son las referencias recurrentes–. Sin embargo, la única constante que se ha sucedido desde los inicios de su carrera a principios de los años noventa, es el cambio.

“En general, cuanto más nos sentimos restringidos, más intentamos luchar contra ello”, aseguraron a The New York Times hace apenas tres años en una de sus escasas entrevistas con los medios, en la que se explayaron a propósito de sus dos últimos trabajos: Sign y Plus, con los que certificaron su transición desde la abrupta y gélida abstracción de sus inicios, a una música impredecible e insuflada por un amplio abanico de sensaciones y emociones.

Las primeras veces que el oyente se sumerge en su música pueden ser frustrantes, pero luego, de repente, se abre un mundo hermético que se torna cálido y acogedor. Su capacidad para cambiar la forma de los sonidos y crear paisajes que son a la vez complejos y accesibles, testifica su innovador enfoque de la música electrónica. Con su críptica mezcla de ritmos abstractos y texturas complejas, su sonido invita a los oyentes a profundizar en paisajes sonoros que rara vez hayan atravesado.

⁄ “Lo que hacemos ahora es música de baile, pero algunos pueden tener dificultades para encontrar el ritmo”

Aunque compleja, la música de Autechre fluye de manera intuitiva, con cada componente cambiando perpetuamente de forma, haciendo que su sonido esté vivo. De algún modo, y contra todo pronóstico, parece que podrían tener la clave de la música del mañana. Demuestran que todavía hay nuevos lugares adónde ir; todavía hay música que no se ha escuchado. Y es que escuchar a Autechre actuar en vivo es, por tanto, encontrarse con algo extraordinario y único; acaso contradictorio y alejado de la lógica. “Esto que estamos haciendo en este momento no es realmente música para sentarse –avisan–, es música de baile, pero es posible que algunos puedan tener dificultades para encontrar dónde está el ritmo”.

Esta es posiblemente la actuación más interesante de la música experimental contemporánea y se presenta en dos fechas en España. Para celebrar los quince años del festival Mutek, en colaboración con Primavera Sound y la Sala Apolo, regresan a Barcelona el día 9, con todas las entradas vendidas; y un día después, a Madrid, donde no han tocado desde el 2007, a La Sala del Wiznik Center. Dos citas con marchamo de acontecimiento en las que aproximarse a una música de baile al margen de cualquier moda o tendencia: “La gente tiene ideas muy limitadas sobre lo que debería o podría ser la música de baile”.

autechre

Portada del disco ‘SIGN’ (2020), de Autechre 

 

Los nuevos conciertos de Autechre vuelven a traer a colación el dilema de la naturaleza de la música de baile. No es nuevo: la cuestión ha cruzado su carrera de sus inicios en la llamada IDM (música inteligente de baile), junto a otros creadores como Aphex Twin, hasta el día de hoy, cuando aseguran que la influencia del funk es la deriva emergente más importante de su música en los últimos años, en los que sus shows se han celebrado en salas totalmente a oscuras y sin margen para elucubrar un solo paso de baile. “A oscuras, la relación con la música es diferente –suelen decir–; es más mental. Nos gusta que sea así”.

⁄ Han viajado desde la abstracción a una música impredecible e insuflada por todo un abanico de sensaciones

A la propuesta artística, Autechre añaden el posicionamiento político y reivindicativo, que esquiva la solemnidad con sorna e imaginación. Por ejemplo, con acciones como la histórica protesta contra las leyes que censuraban la cultura rave y las fiestas libres en los noventa. La Criminal Justice and Public Order de 1994, promulgada por el gobierno británico del conservador John Major, en la que se prohibía celebrar encuentros en los que sonase “música con ritmos repetitivos”. La respuesta del dúo fue Anti EP (Warp, 94), tres temas en los que reunían la estética y el sonido proscrito sin repetir ni un solo ritmo: “Hicimos tantos compases diferentes como pudimos en la caja de ritmos y los unimos todos”. En la contraportada del disco aconsejaban no pinchar su música en público o hacerlo, en su defecto, con un musicólogo acreditado para evitar la preceptiva sanción administrativa.

En este deambular por estilos, sonidos por explicar, ideas y reivindicaciones, han elaborado un método de trabajo único al que han llamado el sistema, con el que trazan una particular e intensa relación entre tecnología y creatividad. Y convierten sus shows en directo en un espectáculo impredecible e improvisado en el que la música que suena posiblemente no se ha escuchado con anterioridad.

Mutek

Fotografía de un show en una edición anterior del festival Mutek 

Archivo

Aniversario Mutek

Autechre es una de las presencias destacadas en la nueva edición del Festival Mutek en Barcelona, que este año celebra su 15 aniversario.
​Del 9 al 13 de abril, en diversos espacios de la ciudad.
​Información: barcelona.mutek.org

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