Los mejores ‘biergarten’ de Munich, la capital mundial de la cerveza

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De Munich, la próspera capital del estado federado de Baviera, puede decirse que es la más latina de las grandes ciudades de Alemania. La frontera italiana está, Austria mediante, a solo unos doscientos kilómetros de distancia y su clima, aún siendo centroeuropeo, es más benigno que el de Berlín o Hamburgo, con más de 2.600 horas de luz solar al año. Pero lo que la emparenta con el sur es el gemütlichkeit, el término 100% muniqués que resume y comprende la afición de sus habitantes a disfrutar de la vida, del buen tiempo, de los amigos… y, desde luego, de la cerveza.

Esa pasión es compartida por toda Alemania, pero en la capital bávara, cuna del Oktoberfest, alcanza una importancia aún mayor si cabe, sobre todo a partir del 1 de mayo. Ese día se celebra en todas las poblaciones de Baviera la fiesta tradicional de la izada del mástil, que desde la edad media señala la fecha en que se puede servir la cerveza elaborada durante el invierno, y que también marca la apertura oficial de los biergarten, los “jardines de cerveza”.

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Pura tradición bávara

Parte imprescindible del carácter bávaro, los biergarten tienen su origen en 1810, cuando las fábricas de cerveza fueron autorizadas a servir al público en sus propias instalaciones. Para ello, pusieron mesas y bancos de madera en sus recintos, siempre bajo la sombra de frondosos castaños -para que la cerveza no se calentara y no se incumpliera con ello la estricta ley de pureza bajo la que se fabricaba- y solo podían vender la cerveza que elaboraban acompañada de pretzels, el tradicional pan salado en forma de lazo.

Dos siglos más tarde, y de primavera a otoño, los biergarten inundan Munich. Hay más de setecientos repartidos por toda la ciudad, y de todo tipo: desde locales privados de grupos de amigos a recintos acotados en comunidades de vecinos, pasando por deliciosas -y bulliciosas- terrazas en parques y plazas y avenidas e, incluso, grandes explanadas pertenecientes a las empresas cerveceras de la ciudad.

Un camarero acarreando diversas jarras de cerveza durante el Oktoberfest de Munich

Un camarero acarreando diversas jarras de cerveza durante el Oktoberfest de Munich

Getty Images/iStockphoto

En todos ellos, los parroquianos, muchos de ellos vestidos al modo tradicional bávaro, se sientan con amigos, familia, compañeros de trabajo o simples desconocidos. La cerveza es, siempre, de una de las las seis fábricas de la ciudad -Augustiner, Hofbräu, Hacker-Pschorr, Löwenbräu, Paulaner y Spaten- , y se sirve en jarras de un litro llamadas maß que, en muchos casos, los clientes traen consigo (no es extraño que su posesión, como la de los asientos de las mesas, se herede de generación en generación). 

Solo la cerveza de trigo, la weissbier, puede ser servida en jarras de medio litro; y para trasegarlas, colocadas sobre las jarras vacías hay enormes tablas de madera con brotzeit -que podría traducirse como aperitivo- repletas de ensalada de patatas, salchichas, jamón, uvas, queso casero Obatzda, rábanos y pepinos. La tradición y el disfrute mandan sobre todas las cosas, y estos cinco biergarten son excelente ejemplos de ello:

Hofbräuhaus


La Wiener Platzl es el corazón de Munich. En esta plaza de origen medieval se celebran los triunfos deportivos, se agolpan los turistas y es donde se encuentra la cervecería más famosa de la ciudad, la Hofbräuhaus. El edificio original, reconstruido tras la II Guerra Mundial, ha estado en el mismo lugar desde 1589 -aunque la fábrica se trasladó en el siglo XIX-, y es el modelo perfecto de cervecería bávara: altos techos abovedados, música tradicional en directo y, por supuesto, exquisitas cervezas. El jardín tiene capacidad para unas 400 personas, y cuenta con una pequeña zona habilitada con columpios para los niños.

Hirschgarten


En el oeste de Munich está el parque de Hirschgarten, uno de los más antiguos de la ciudad. Fue un coto de caza durante el siglo XVIII -sigue habiendo poblaciones importantes de ciervos y corzos- y, hoy, alberga el biergarten más grande de Baviera, con más de 8.000 plazas.

Chinesischer Turm


Hay varios biergarten en los más de cuatro kilómetros cuadrados del bucólico jardín Inglés de Munich, el mayor parque urbano del mundo, pero sobre todos ellos destaca el que se extiende a los pies de la torre China (Chinesischer Turm), uno de los emblemas de la ciudad. La torre, que recrea una pagoda, fue construida en 1790 y, desgraciadamente, fue destruida en la Segunda Guerra Mundial; hoy, da sombra a los más de 500 comensales que, cada tarde, guardan pacientemente el turno para sentarse a sus mesas.

Viktualienmarkt


La otra gran plaza de Munich es la Viktualienmarkt, la plaza del mercado, que con más de 140 puestos es un lugar imprescindible que visitar en cualquier viaje a Munich. Además, acoge el biergarten más popular de la ciudad y el único donde se sirven las diferentes marcas de cerveza, que se van turnando durante la temporada. Por las tardes, a la salida del trabajo, es casi imposible encontrar un hueco.

Augustiner-Keller


Muy cerca de la Hauptbahnhof, la estación central de ferrocarriles, el Augustiner Keller es el biergarten más antiguo de Munich. Abrió sus puertas en 1812, con la promulgación de la ley, y desde entonces permanece en la misma ubicación. Es también uno de los más grandes, con una capacidad para 5.000 personas, que se acomodan bajo la sombra de más de mil castaños, todos ellos numerados y, muchos de ellos, protegidos. 

Entre sus parroquianos se encuentran políticos, famosos de todo tipo y condición, deportistas e incluso grandes estrellas de Hollywood como Tom Cruise, que no perdona un maß de Augustiner en sus visitas a la ciudad. La elección es excelente: solo queda levantar la jarra y brindar, bien alto, prost

La cerveza es, siempre, de una de las las seis fábricas de la ciudad 

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