La fascinante historia de la fotografía ‘amateur’ en Catalunya

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Un haz de luz cae, generoso y preciso, iluminando a varios estudiantes de ingeniería que se ven a lo lejos en el interior de una cantera. La imagen es del año 1916. En otra, una joven se columpia, alegre y desinhibida, en la playa de Sant Feliu de Guíxols (Girona), mientras que en una instantánea diferente, otra joven, con una mirada curiosa, posa frente a un espejo con su cámara y su trípode. 

Estas imágenes que tienen en común la fotografía amateur forman parte de la exposición La cámara doméstica. La afición fotográfica en Cataluña (ca. 1880-1936), que puede verse hasta el 12 de mayo en el centro KBr de Fundación MAPFRE en Barcelona.

Retrato de un grupo del Ateneu Igualadí de la Classe Obrera de excursión en La Llacuna, Barcelona, década de 1920 
Plata en gelatina. Copia de época

Autoría desconocida. Retrato de un grupo del Ateneu Igualadí de la Classe Obrera de excursión en La Llacuna, Barcelona, década de 1920
Plata en gelatina. Copia de época

Colección Núria F. Rius

Los autores congregados en esta muestra no gozan del reconocimiento profesional de los grandes nombres, aunque su labor fue mucho más allá del aficionado que solo saca la cámara cuando se va de viaje o es testigo de algún acontecimiento, sino que se trata de personas que dedicaron gran parte de su tiempo a la fotografía, se esforzaron en progresar técnica y temáticamente hasta el punto de, en algunos casos, poder participar en concursos y exposiciones o comercializar sus imágenes. Eso diferencia a un aficionado sin más de alguien que actúa como un profesional sin serlo.

Hermenter Serra de Budallés 
Entrada del Museo Británico, Londres, 1912 
Plata en gelatina a partir de negativo de vidrio

Hermenter Serra de Budallés.  Entrada del Museo Británico, Londres, 1912
Plata en gelatina a partir de negativo de vidrio

Arxiu Nacional de Catalunya (ANC), Fons Hermenter Serra de Budallés, Sant Cugat del Vallès

Fotografías, objetos y documentos de la época conforman las cerca de trescientas piezas de una muestra que guarda relación con un momento cumbre en la historia de la fotografía catalana: el de los inicios de la práctica amateur de la disciplina en la década de 1880 y su evolución hasta el estallido de la Guerra Civil en el verano de 1936. La cámara doméstica nos traslada a otra época haciéndonos viajar a un tiempo que no nos será ajeno. En realidad, muchos de los temas que ya nos interesaban antaño son los mismos que ahora pueden verse multiplicados en las fotografías que se acumulan en nuestros móviles y despiertan el “Me gusta” en redes sociales.

Las asociaciones de aficionados y la comercialización de la fotografía

La fotografía doméstica gozó de una gran popularidad, sin distinguir entre clases sociales, géneros y edades, además de ser un reflejo y una evolución de la cultura visual del país. En Catalunya esta afición arraigó con fuerza a principios de la década de 1880. “Por un lado, se impulsan las primeras asociaciones destinadas a aficionados a la fotografía y se fundan las primeras entidades excursionistas catalanas, que pronto desarrollaron un marcado interés por la fotografía, como el Centre Excursionista de Catalunya (1890)”, explica la comisaria de la exposición, Núria F. Rius.

La historia de la fotografía no sería la misma sin los fotógrafos amateurs, quienes con sus instantáneas ofrecen una valiosa información sobre el pasado y las distintas maneras de ver el mundo de cualquier época

La cámara, cada vez más económica y de más fácil manejo, fue convirtiéndose en un accesorio más de los tiempos modernos gracias a las mejoras técnicas y a los cambios en el comercio y la publicidad, señalan los organizadores. “Se configuró toda una red de comercios especializados y de secciones fotográficas en grandes almacenes comerciales, a los que hay que sumar un potente sector editorial de revistas especializadas que, con más de una decena de publicaciones, convirtieron a Cataluña en epicentro dentro del Estado español”, añade F. Rius.

Lluís Carrasco i Formiguera 
Retrato de la familia Pugès (Pilar y sus hijos e hijas), ca. 1924 
Plata en gelatina a partir de negativo estereoscópico de vidrio

Lluís Carrasco i Formiguera.  Retrato de la familia Pugès (Pilar y sus hijos e hijas), ca. 1924
Plata en gelatina a partir de negativo estereoscópico de vidrio

Biblioteca de Catalunya (BC), Fons Lluis Carrasco Formiguera, Barcelona

De la crónica familiar a la local, pasando por los momentos felices

El perfil inicial de fotógrafo amateur fue el del burgués que ligaba su afición por la fotografía con otros valores de clase como los de nación, familia y alta cultura, con retratos familiares y en grupo, en casa, en sus lugares de veraneo y eventos sociales. Pero la afición se extendió a otros públicos. Los niños y las mujeres de clase media también se hicieron con una Kodak —entre otras— siendo cronistas visuales de la vida familiar, y la clase trabajadora pudo acceder a la fotografía a través de la labor de los ateneos y las asociaciones culturales obreras.

Francesc Blasi i Vallespinosa. Calle de Brooklyin iluminada de noche, 1926 
Plata en gelatina a partir de negativo de película

Francesc Blasi i Vallespinosa. Calle de Brooklyin iluminada de noche, 1926
Plata en gelatina a partir de negativo de película

Arxiu Fotogràfic del Centre Excursionista de Catalunya (AFCEC), Fons Francesc Blasi i Vallespinosa, Barcelona

La aparición de la emulsión de plata en gelatina, que permitió obtener fotografías instantáneas, impulsó el medio amateur de forma definitiva. Y comercialmente se le sacó partido: uno de los reclamos era el de captar esas vivencias felices e irrepetibles que podían caer en el olvido. En La cámara doméstica el público podrá ver algunos de esos momentos entrañables de ocio de familiares y amigos de hace más de cien años, algo que no podría haber sido posible sin la colaboración de diecisiete instituciones públicas y privadas, como archivos, museos, bibliotecas y centro de investigación, además de nueve colecciones privadas.

La cámara del fotógrafo ‘amateur’ ocupó el espacio doméstico dando lugar a retratos familiares, pero también a escenas de ocio y juegos, vivencias de felicidad compartida, excursiones a la naturaleza, viajes, reflejos de la transformación urbana y momentos más íntimos

Además, el fotógrafo aficionado de finales del siglo XIX y principios de siglo XX ya podía acudir con su cámara más fácilmente a lugares públicos, de ahí que se conserven imágenes de la transformación urbana y social, de algunos acontecimientos locales y de la atmósfera que se respiraba en las calles. La cámara también podía acompañarlo a la hora de hacer turismo, por eso también se han recopilado imágenes de destinos frecuentes como las costas del norte de España o Andalucía y las Islas Baleares, junto con Europa, Estados Unidos y viajes de negocios a Asia y Oriente Próximo.

Antoni Rosal Grelon. 
Carrera de automovilismo, décadas de 1910-1920 
Plata en gelatina a partir de negativo de vidrio

Antoni Rosal Grelon.
Carrera de automovilismo, décadas de 1910-1920
Plata en gelatina a partir de negativo de vidrio

Arxiu Nacional de Catalunya (ANC), Fons Antoni Rosal Grelon, Sant Cugat del Vallès

Algunas de las imágenes que pueden verse en el centro KBr ejemplifican también el vínculo entre el excursionismo científico, deportivo y turístico —como una actividad grupal en días festivos— y la popularización de la fotografía. “Detrás de ese excursionismo había una voluntad de liberarse del yugo opresor de la ciudad industrial. Su forma de usar la cámara tenía que ver con ese sentir y estar ideales, en los que el compañerismo y el contacto con la naturaleza parecían transportar a la clase trabajadora a un estadio preindustrial y a un mundo rural del que provenía una gran parte”, remarca la comisaria de la exposición.

Hermenter Serra de Budallés.
Grupo de estudiantes de la Escuela Superior de Ingenieros Industriales de Barcelona visitando el interior de una cantera, 1916 
Plata en gelatina. Copia de época

Hermenter Serra de Budallés.
Grupo de estudiantes de la Escuela Superior de Ingenieros Industriales de Barcelona visitando el interior de una cantera, 1916
Plata en gelatina. Copia de época

Arxiu Nacional de Catalunya (ANC), Fons Hermenter Serra de Budallés, Sant Cugat del Vallès

Por último, otro de los temas reseñables, es la cercanía de algunas de las fotografías de la muestra con ese mundo más íntimo de un archivo fotográfico personal. Al ser posible que la misma persona se hiciese cargo de todo el proceso fotográfico, desde la toma hasta el revelado y la copia en papel, se han conservado imágenes de desnudos tanto femeninos como masculinos. Así pues, esta exposición impulsada por Fundación MAPFRE contribuye, en parte, a conocer la historia de la vida privada de la sociedad catalana, pero también al conocimiento de la historia social y cultural del país en mayúsculas.

Instagram: @mapfrefcultura @kbrfmapfre
X: @mapfreFcultura @KBrfmapfre

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