Varios heridos, entre ellos un obispo, en un apuñalamiento múltiple en una iglesia de Sídney

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La imagen que se emitió en streaming es espeluznante. Un niño de 15 años de edad con una sudadera negra se acerca al sacerdote y le asesta varias puñaladas a sangre fría. Los feligreses reaccionan tan rápido como pueden, pero el atacante ya está encima de su víctima: un célebre líder cristiano ortodoxo de la comunidad asiria con un gran seguimiento en TikTok. El clérigo se encuentra en estado crítico aunque estable. Debido a la gravedad de las heridas, fue el primero en ser trasladado en ambulancia al hospital y otras tres personas fueron atendidas in situ. Según la Policía de Nueva Gales del Sur, sus vidas no corren peligro. El sospechoso ha sido arrestado y está siendo investigado por lo ocurrido a alrededor de las siete de la tarde hora local en plena misa oficiada en una iglesia al oeste de Sídney.

Tal y como se observa en el vídeo, el atacante tenía el claro objetivo de ir a por el párroco, Mar Mari Emmanuel, conocido por sus homilías incendiarias en las que toca temas que han levantado todo tipo de pasiones. Le siguen alrededor de 350.000 usuarios de la popular red social y recibe la adoración de la gran mayoría. De hecho, cientos de personas se han enfrentado a la Policía en la iglesia donde se ha producido la agresión. Estaban indignados por el ataque y pretendían acceder al detenido, que horas después aún se encontraba dentro de un furgón, «por su propia seguridad», como ha confirmado la Policía.

Hasta la zona se desplazaron alrededor de un centenar de agentes y reconocen que les llevó horas contener a la marabunta. Sobre los rumores que apuntan a que alguien habría cortado un dedo al adolescente por venganza, el comisario adjunto en funciones, Andrew Holland, ha reconocido que «tiene heridas graves en la mano» y que está bastante «alterado y angustiado». También ha expresado su decepción con la comunidad por su respuesta agresiva. Varios agentes han resultado heridos y tanto el mobiliario urbano como algunas casas de particulares ha sido destrozados.

Otras imágenes compartidas por testigos presenciales muestran al presunto agresor inmovilizado por policías y feligreses mientras sonríe. Uno de los civiles parece increpar y pegar una bofetada al menor y tiene que ser frenado por un agente. «Suéltalo, vas a empeorar las cosas», le dice. El supuesto autor del ataque sigue sonriendo y en un momento dado pregunta si le van a hacer daño a su hermano, ya que teme que tomen represalias contra él.

Las plegarias se acumulan en la cuenta del eclesiástico, aunque no todo han sido flores: también ha recibido críticas y amenazas. Alguien se aventuró hace unos días a publicar un vídeo donde se decía que a Emmanuel le quedaban dos semanas de vida. Su respuesta durante uno de sus recientes sermones fue casi premonitoria. «Me entusiasmó enterarme de que tenía dos semanas de vida, porque no me quiero quedar en este mundo», comentó a los parroquianos. «Para mí está acabado. El que me quede o no ya no importa. Ya he disfrutado y rezo para que Dios me llevé con él». Aseguró no estar «enfermo» y que no moriría en el plazo sugerido por el autor del vídeo. «Pero todo está en las manos del Señor», sentenció.

Sus prédicas cuentan con más de un millón de visualizaciones y en algunas ha llegado a cuestionar la fe del mundo islámico, concretamente les ha acusado, refiriéndose a tiempos bíblicos, de «matar con una espada y con hambre». Su popularidad despegó especialmente durante la pandemia. Contrario a las vacunas, llegó a criticar duramente las medidas de aislamiento en Australia y las llegó a catalogar de «esclavitud masiva». Tanto en los desmanes y reprimendas como en la difusión de su visión del cristianismo, Emmanuel muestra en sus oficios un carisma que le ha valido el respeto de los líderes de otras comunidades, como la judía o la musulmana.

Este ataque ha sucedido 40 kilómetros al oeste del centro comercial donde este sábado un hombre acabó con la vida de seis personas -cinco mujeres y un hombre-, e hirió a más de una decena. Entre los heridos hay una bebé de nueve meses de edad que se encuentra ingresada y en estado crítico en la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital de Niños de Sídney. Su madre no sobrevivió a la agresión tras hacer todo lo posible para salvar a la pequeña. La sensibilidad en Sídney es máxima y este nuevo ataque ha añadido más inquietud al sentir generalizado.

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