La cultura vasca rompe su techo

Equipo
By Equipo
13 Min Read

El País Vasco, un territorio cuya imagen exterior estuvo hasta hace poco absolutamente condicionada por el estigma de la violencia, busca proyectarse al mundo a través de la cultura. “Tenemos que convencernos de que la cultura es lo que nos hace visibles en el mundo”, escribió el poeta y novelista Kirmen Uribe. Ciertamente, el Guggenheim, el Festival Internacional de Cine de San Sebastián o la proyección de creadores con vocación universal se han convertido en algunos de los elementos con los que hoy se asocia a Euskadi en el exterior. El tejido cultural vasco, no obstante, es mucho más complejo y se está renovando de manera sorprendente.

El cine

Fin del éxodo

En opinión del director de la Filmoteca Vasca, Joxean Fernández, el cine vasco vive un momento dulce una vez que se han roto algunas dinámicas que condicionaban su evolución.

“En primer lugar, el éxodo a Madrid de los ochenta y noventa se ha paralizado en buena medida. Nuestros cineastas tienden a quedarse en el País Vasco, aunque rueden aquí y allá, y eso comporta un cambio sustancial. En segundo lugar, la relación con el euskera ha cambiado. Hoy el euskera es una lengua de cine clarísimamente, y lo es gracias sobre todo a cambios sociológicos. La generación de los Erice, Olea, Ana Díez o Armendariz no hablaba euskera. La segunda generación, la de Alex de la Iglesia, Médem, Urbizu, Calparsoro, Elena Taberna o Bajo Ulloa tampoco lo hacía. Sin embargo, el euskera es la lengua de muchos de los cineastas actuales, de los Moriarti (Goenaga, Arregi y Garaño), Asier Altuna, Estibaliz Urresola, Lara Izagirre, Telmo Esnal y muchos otros”, explica.

Joxean Fernández destaca, igualmente, que el cine vasco “se ha expandido tanto en géneros como en lugares a los que llega”. “Vemos que Isabel Herguera ha alcanzado la Sección Oficial de San Sebastián con una película de animación de autora y en las plataformas tenemos a Alex de la Iglesia con 30 monedas o a los Moriarti con Balenciaga”, indica.

El director de la Filmoteca vasca cita entre los hitos del cine vasco en los últimos años “el estreno de Handia, un punto de inflexión para el cine en euskera con esos diez premios Goya, o los reconocimientos a 20.000 especies de abejas y O corno el año pasado”. “Ver a Estibaliz Urresola ganando en Berlín y a Jaione Camborda llevándose la Concha de Oro fue muy importante. La incorporación de la mujer es otra de las características de este auge, aunque queda mucho por hacer, sobre todo en la ficción. También hay que dar más pasos en el impulso al cine en euskera. En todo caso, hemos visto que cine vasco es bueno no solo porque lo digamos, también porque nos lo dicen fuera”, apunta.

En opinión del director de la Filmoteca vasca este crecimiento ha llegado gracias al “talento y la ­valentía en la creación y pro­ducción, y también gracias a una serie de políticas institucionales muy bien coordinadas”. En todo caso, Fernández advierte de que se trata de un sector muy compe­titivo “en el que no faltarán retos”.

Artes escénicas

Más talento del que se absorbe

En cuanto a las artes escénicas, la directora del Teatro Barakaldo y miembro del consejo de dirección de la Red de Teatros de Euskadi Sarea, Ana López, destaca es­pecialmente la irrupción de valores emergentes, tanto en el teatro como en la danza: “Más allá del mantra de que el teatro siempre está en crisis, vemos una irrupción de jóvenes valores en la escena y con una mayor presencia de mujeres en el ámbito creativo. María Goiricelaya es un buen ejemplo de esta tendencia. Y en la danza, ocurre lo mismo, de la mano de artistas interesantísimas como Olaia Valle”.

Espectáculo de Kukai, uno de los grupos de danzas con más proyección en el País Vasco

Espectáculo de Kukai, uno de los grupos de danzas con más proyección en el País Vasco

Gari Garaialde

Ana López, no obstante, aprecia un problema a la hora de llevar a escena todo ese talento: “Hay un decalaje entre el volumen de nuevos talentos que vemos y la capacidad que hay en los espacios escénicos para absorberlo. Ese desfase es mucho más evidente en el caso de la danza. A veces se busca llenar los teatros a base de caras conocidas de fuera, cuando aquí tenemos propuestas del mismo nivel o superior. En todo caso, observamos con satisfacción la llegada de nuevos valores que darán que hablar y subrayamos la aportación de Dantzerti, la escuela superior de arte dramático y danza”.

Literatura

La convivencia generacional

Karmele Jaio, una de las escritoras más reconocidas del panorama literario vasco, detecta cuatro dinámicas que sitúan la literatura vasca en un “momento importante a nivel de creación”. La primera es de cariz gene­racional y afecta particularmente a la literatura en euskera: “Conviven, se relacionan y escriben varias generaciones al mismo tiempo, algo que resulta enriquecedor”, explica. Es decir, la generación de Anjel Lertxundi, Bernardo Atxaga o Arantxa Urretabizkaia no ha cedido el testigo, sino que comparte su lugar de privilegio en la escena literaria con otras generaciones de escritores.

En segundo lugar, Jaio destaca “la mayor presencia de mujeres escritoras”, tendencia que resulta muy elocuente atendiendo a las últimas ediciones de los premios Euskadi de Literatura, los más importantes dentro del panorama literario vasco, que en 2022 premiaron a siete escritoras en sus siete categorías. Autoras como Eider Rodríguez, Edurne Portela, Uxua Apaolaza, Txani Rodríguez, Aixa de la Cruz, Uxue Aberdi, Irati Jiménez o la propia Karmele Jaio se han convertido en grandes referencias de la literatura vasca, tanto en euskera como en castellano.

Jaio menciona una tercera característica vinculada a esa mayor presencia de escritoras. “Esa tendencia ha permitido cambiar temas y sobre todo miradas, y eso ha traído mayor diversidad”. Finalmente, en opinión de la escritora vitoriana, la literatura vasca ha conseguido mayor proyección. “Durante algunos años parecía que la literatura vasca, en particular la literatura en euskera, quedaba en Atxaga o Kirmen Uribe, igual que ocurría con la literatura gallega, que se asociaba únicamente con Rivas. Ahora, se ve que hay mucho más interés de las editoriales, que nos publican y traducen más”, explica. La propia Karmele Jaio ha sido traducida a una decena de lenguas, publica fuera del País Vasco con Destino y en unos días visitará Sant Jordi.

En el versolarismo, como en la literatura escrita, se aprecia también ese relevo generacional, una diversificación de los temas y un peso creciente de las mujeres, tendencias a las que habría que añadir el mayor componente urbano y el éxito de público en las grandes citas, espectáculos que congregan a miles de personas.

Música

El fin de la hegemonía del rock

En el ámbito musical, atendiendo en primer lugar a la música popular, la escena musical vasca vive una transformación incipiente que se percibe de manera particular desde la pandemia. La hegemonía del rock, el punk y el metal, que tenía mucho que ver con lo que ocurrió en la escena vasca en los ochenta y noventa, ha dado paso a una diversificación de géneros propiciada por un relevo generacional.

La punta del iceberg de la escena musical vasca la conforman bandas capaces de llenar pabellones como Zetak, Izaro, Bulego o ETS, que el próximo año llenará tres días el Bilbao Exhibition Centre. Sin embargo, en los últimos años ha habido una eclosión de grupos que se mueven en un ámbito más underground y que están conformando una escena interesante y ecléctica, desde el feroz pop-rock de Merina Gris hasta los estilos urbanos de Hofe o Bengo, entre otras propuestas.

La cantante Izaro, una de las voces de más éxito en el panorama vasco

La cantante Izaro, una de las voces de más éxito en el panorama vasco

Terceros

“La música vasca, y la música en euskera, está totalmente presente en la plaza mundial, en sintonía con todo lo que ocurre. Se ha renovado y hay un panorama muy interesante, con propuestas musicales muy sinceras y autenticas”, explica Maialen Goirizelaia, profesora de Comunicación Audiovisual en la Universidad del País Vasco (UPV/EHU).

En cuanto a la música clásica, el director de la Quincena Musical donostiarra, Patrick Alfaya, considera que Euskadi está en un “momento de estabilidad expectante”, con la vista puesta en la “cada vez más necesaria renovación de público”. En su opinión, el País Vasco debe aprovechar fortalezas como una “inversión en formación que se debe traducir en el desarrollo de iniciativas artísticas particulares” o el impulso a un “movimiento coral atractivo y de calidad”. En el ámbito de la música clásica, además, merecen particular atención las dos orquestas sinfónicas vascas: la Euskadiko Orkestra y la BOS (Bilbao Orkestra Sinfonikoa).

El arte

Del Guggenheim a Azala

En las artes plásticas y visuales, hay que tener en cuenta, por un lado, la constelación de museos formada por el Guggenheim, el Museo de Bellas Artes de Bilbao, Artium (Vitoria), Chillida Leku, San Telmo o Tabakalera, aunque Beatriz Hérraez, directora de Artium Museoa, remarca que no se deben olvidar “otros espacios fundamentales de distinta escala o las galerías y proyectos independientes como Dinamoa, Azala, kinu/Atoi, Zas, Okela o bulegoa z/b”.

Además, Hérraez destaca las propuestas de artistas a los que en Artium han dedicado exposiciones en los últimos años como “Esther Ferrer, Ibon Aranberri, Itziar Okariz, Juan Luis Moraza, Txaro Arrazola, Gema Intxausti, June Crespo, Xabier Salaberria, Erlea Maneros Zabala, Sahatsa Jauregi, Nerea Lekuona o Josu Bilbao”. “Me dejo muchos nombres, aunque también me detendría en la generación de autoras que trabajan con el cine y la imagen en movimiento; Laida Lertxundi, Ainara Elgoibar, Maddi Barber, Irati Gorostidi, Marina Lameiro y Mirari Echavarri, entre otras”. Por eso, Hérraez considera que el arte vasco vive “un momento excelente”.

Un diagnóstico éste que, aun a riesgo de caer en la complacencia, se podría hacer extensivo a la mayor parte de sectores y que invita a actualizar las referencias que se asocian a la cultura creada en el País Vasco, donde nuevas generaciones han asumido el relevo.

Share This Article
Leave a comment

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *