El incomprensible manuscrito Voynich empieza a descifrarse y podría hablar de sexo

Equipo
By Equipo
10 Min Read

Un libro ilustrado escrito por un autor anónimo, en un alfabeto no identificado y en un idioma incomprensible. Cuando los historiadores se toparon con el manuscrito Voynich, todo eran ventajas. Escrito en el siglo XV, a finales de la Edad Media, el texto pasó por varias manos hasta terminar en las de Wilfried M. Voynich, un comerciante que lo adquirió en 1912.

Desconcertante y a la vez fascinante, el documento está cubierto de ilustraciones de estrellas y planetas, plantas, símbolos del zodíaco, mujeres desnudas y fluidos azules y verdes. Pero el texto en sí, que se cree que es obra de cinco escribas diferentes, está cifrado y aún no se comprende. Al menos completamente.

El sexo y la concepción

Los investigadores Keagan Brewer y Michelle L. Lewis han sido los últimos en tratar de descubrir los secretos ocultos en el manuscrito. Según explican en un artículo publicado en la revista Social History of Medicine, partes del libro tratan sobre el sexo y el diagrama más grande representa tanto el sexo como la concepción.

La datación por carbono determinó que las pieles utilizadas para elaborar el pergamino eran de animales que murieron entre 1404 y 1438. Sin embargo, su primer propietario conocido con seguridad fue un asociado del Sacro Imperio Romano Germánico. El emperador Rodolfo II, que vivió de 1552 a 1612, lo que deja un vació de más de un siglo.

La ilustración de las Rosetas se compone de círculos, tubos, puntos, bombillas, pasadizos, castillos y murallas

La ilustración de las Rosetas se compone de círculos, tubos, puntos, bombillas, pasadizos, castillos y murallas

Yale University

Ciertas ilustraciones como los símbolos del zodíaco, el diseño de una corona y una forma particular de la muralla del castillo llamada merlón cola de golondrina indican que el manuscrito fue elaborado en las áreas culturales del sur de Alemania o del norte de Italia.

Casi todas las páginas contienen dibujos botánicos y científicos, muchos de ellos a página completa, de carácter provinciano pero vivaz, en tinta aguada en varios tonos de verde, marrón, amarillo, azul y rojo. Una sección contiene ilustraciones de mujeres desnudas sosteniendo objetos adyacentes a sus genitales u orientados hacia ellos.

Las páginas del manuscrito Voynich están llenas de ilustraciones de plantas, signos del zodíaco y mujeres desnudas

Las páginas del manuscrito Voynich están llenas de ilustraciones de plantas, signos del zodíaco y mujeres desnudas

Yale University

Según señalan Brewer y Lewis, estos no pertenecerían a un manuscrito exclusivamente herbario o astronómico. “Para dar sentido a estas imágenes, investigamos la cultura de la ginecología y la sexología de finales de la Edad Media, a las que los médicos de la época a menudo se referían como ‘secretos de mujeres’”, escriben.

Primero analizaron al médico bávaro Johannes Hartlieb (que vivió alrededor de 1410-1468) y que habría vivido en la época y el lugar en que se realizó el manuscrito Voynich. Escribió sobre plantas, mujeres, magia, astronomía y baños. También recomendó el uso de «letras secretas» (como un cifrado, un alfabeto secreto o similares) para ocultar recetas y procedimientos médicos que podían provocar anticoncepción, aborto o esterilidad.

Los «secretos de las mujeres»

Aunque su alfabeto secreto no ha sobrevivido, el análisis de su obra ha ayudado a comprender las actitudes que habrían inspirado el uso del cifrado en aquella época. Hartlieb, por ejemplo, sentía un fuerte temor a que los «secretos de las mujeres» se conocieran ampliamente. Le preocupaba que sus escritos pudieran facilitar las relaciones sexuales extramatrimoniales y que Dios lo condenara si esto sucedía.

En sus escritos no cifrados, se niega o duda en escribir sobre ciertos temas, como los ungüentos vaginales posparto, el placer sexual de las mujeres, las posiciones coitales «correctas» para la concepción, dietas para alterar la libido o información sobre plantas venenosas, alucinógenas, anticonceptivas o abortivas.

Un primer plano del 'cuerno' inferior

Un primer plano del ‘cuerno’ inferior

Yale University

Al escribir para aristócratas masculinos en bávaro vernáculo (en lugar de latín académico), Johannes Hartlieb -que condenaba la lujuria, la promiscuidad y la prostitución- apuntaba que esos conocimientos deberían restringirse a los trabajadores sexuales, los plebeyos, los niños y, en algunos casos, a las propias mujeres, que se estaban volviendo cada vez más alfabetizadas.

“Si actitudes como la promiscuidad estaban muy extendidas entonces, ¿lo estaba también la censura de los secretos de las mujeres? La respuesta corta es sí”, asegura Keagan Brewer.

Las cinco pequeñas venas de las vaginas de las vírgenes, según la teoría del médico persa Abu Bakr Al-Rāzī

Las cinco pequeñas venas de las vaginas de las vírgenes, según la teoría del médico persa Abu Bakr Al-Rāzī 

Yale University

Durante sus investigaciones ha logrado decodificar varias cifras de este período de la Edad Media (aunque ninguna corresponde del manuscrito Voynich). El más largo es un código de 21 líneas del norte de Italia que ocultaba una receta con usos ginecológicos, incluido el aborto.

“También encontramos muchos ejemplos de autores que se autocensuran o de lectores que borran o destruyen información en textos ginecológicos y/o sexológicos. Los censores a menudo sólo ocultaban unas pocas palabras, generalmente términos genitales o nombres de plantas en recetas, pero a veces eliminaban páginas o capítulos enteros”, añade.

Invisibilidad y hechizos mágicos

Un manuscrito bávaro, por ejemplo, incluye recetas para la invisibilidad y hechizos mágicos para coaccionar sexualmente a las mujeres, tras lo cual se eliminaron dos páginas completas. El censor escribió que esta eliminación se realizó «no sin razón».

“Al analizar las ilustraciones de Voynich a través de esta lente, proponemos que las Rosetas, la ilustración más grande y elaborada del manuscrito, representan una comprensión medieval tardía del sexo y la concepción”, dicen los especialistas en su artículo.

La Biblioteca Beinecke de libros raros, en la Universidad de Yale, donde está guardado el manuscrito Voynich

La Biblioteca Beinecke de libros raros, en la Universidad de Yale, donde está guardado el manuscrito Voynich 

Wikipedia

En la época medieval tardía, dominada por la cultura patriarcal, se creía que el útero tenía siete cámaras y la vagina dos aberturas (una externa y otra interna). “Creemos que los nueve grandes círculos de las Rosetas los representan, con el círculo central marcando la abertura exterior y el círculo superior izquierdo mostrando la abertura interior”, dicen.

Los ocho círculos exteriores tienen bordes lisos ya que representan la anatomía interna, mientras que el círculo central tiene un borde con forma ya que representa la anatomía externa. Además, Abu Bakr Al-Rāzī, un médico persa que influyó en la medicina europea de finales de la Edad Media, escribió que existían cinco pequeñas venas en las vaginas de las vírgenes. En las ilustraciones aparecen corriendo desde el círculo superior izquierdo hacia el centro.

El sol, según Aristóteles, proporcionaba calor natural al embrión durante su desarrollo

El sol, según Aristóteles, proporcionaba calor natural al embrión durante su desarrollo

Yale University

Los médicos de aquella época también creían que un componente masculino y uno femenino eran necesarios para la concepción, y a ambos se les llamaba «esperma». Estos se muestran en amarillo (masculino) y azul (femenino). Se pensaba que las mujeres obtenían placer del movimiento de los dos espermatozoides en el útero, que se representa a través de líneas y patrones.

También se pensaba que el útero tenía dos cuernos o púas, que se pueden ver en los círculos superior derecho e inferior derecho. Los castillos y las murallas de la ciudad, además, pueden representar un juego de palabras con el término alemán schloss, que tenía significados que incluían «castillo», «cerradura», «genitales femeninos» y «pelvis femenina», cuentan los especialistas.

Los dos soles en el extremo superior izquierdo e inferior derecho probablemente reflejan la creencia de Aristóteles de que el sol proporciona calor natural al embrión durante su desarrollo temprano. “Aunque muchas características de la ilustración aún están por descifrarse, nuestra propuesta merece un examen minucioso. Quizás con las pistas suficientes podamos decodificar finalmente este texto esquivo”, concluyen.

Lee también

Share This Article
Leave a comment

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *