“Para una defensa europea las empresas tienen que unirse”

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Jesús Sánchez Bargos dirige la división en España de la multinacional francesa Thales desde hace 11 años. Con una plantilla de 1.800 empleados que se quedará en 1.100 este año tras la venta total del área de transporte a Hitachi. El objetivo es centrarse en el negocio de la defensa. La compañía cerró el 2023 con una cartera de pedidos de 300 millones. Su hoja de ruta pasa por implementar las sinergias en el sector para caminar hacia una verdadera defensa Europa.

“El 80% de material militar viene de fuera de Europa; compremos a países que al menos sean de la OTAN”

¿Qué es Thales y dónde se dirige?

Es el líder tecnológico europeo, tanto en defensa como en seguridad digital, que tiene una estrategia muy clara: emplear sus capacidades para reutilizarlas en el ámbito civil y militar. Después de la covid hemos visto un crecimiento del área aeroespacial y aeronáutica. Ahora estamos desarrollando productos pensando en las próximas décadas.

¿Cómo fue el 2023 en España?

Nos consideramos una multinacional española porque desde aquí exportamos a otros países con productos y tecnología realizada en España, apoyándonos en el portfolio de Thales. Impulsamos el área de defensa, se han ido haciendo compras de compañías y se ha vendido la parte de transporte. Al final tenemos un catálogo de capacidades y soluciones que nos da una ventaja en el mercado nacional. Estamos en una posición relevante y atractiva.

¿Cuáles son sus principales proyectos militares?

Somos un actor muy relevante en todo lo relativo a sistemas de mando y control y comunicaciones ­tácticas. Es la principal apuesta en España y los clientes nos consideran un referente. Ahora estamos intentando tener más clientes, evolucionando las soluciones. Por ejemplo, somos el proveedor de radios PR4G y las estamos perfeccionando. Intentamos posicionarnos como el socio tecnológico de referencia para las empresas españolas. Hemos firmado un contrato con India, en colaboración con Oesia. ¿Cómo hacemos la mejor utilización de los recursos financieros que tenemos? Todos los países europeos no pueden desarrollar todas las tecnologías desde cero porque necesitarían unos presupuestos ilimitados. ¿Qué puede ofrecer Thales? La ­interoperabilidad.

¿Más acuerdos entre empresas?

Si queremos ir hacia una defensa europea hay que llegar a acuerdos y uniones entre empresas. Thales puede complementar a la industria nacional para ser capaces de tener productos nacionales con la soberanía requerida. Ese es el objetivo y ahí es donde estamos en defensa.

¿En qué situación se encuentra la industria de defensa europea?

Hay que pensar en clave europea. Ahí hay un consenso en las empresas de unirse. ¿Cómo y cuándo llegamos? Ese es el punto más controvertido y en él puede haber distintas opiniones. Es bueno saber de dónde venimos, de una etapa en la que las inversiones eran muy limitadas y eso ha condicionado la capacidad de desarrollo de sistemas conjuntos. Ahora nos encontramos en otra situación. Pero ¿cuál es la dependencia que tiene Europa en cuanto a compras de productos no europeos? Compramos aproximadamente el 80% fuera de Europa. Punto uno: hay que invertir en desarrollos propios. Punto dos: seguimos comprando productos a países que están fuera de Europa, pero compremos a países que al menos sean de la OTAN. Yo creo que esto merece una reflexión. ¿Tiene sentido seguir comprando productos que no tienes en tu país? Sí, porque no los tienes. Pero al menos cómprelos en Europa. A mí eso es lo que me preocupa, porque seguimos viendo compras que realmente alguien se debería hacer la pregunta: esto que se ha comprado fuera de Europa y fuera de la OTAN, ¿no se podía haber comprado en Europa aunque cueste un poco más? Me preocupa que la estrategia a corto no sea coherente con la de largo plazo.

¿Ve celos entre empresas y países?

Yo creo que se ve en todos los países. En el fondo somos europeos, pero primero somos nacionales. Entonces, si puedo tenerlo a nivel nacional, prefiero tenerlo antes que a nivel europeo. ¿Para qué voy a confiar mi seguridad a otro país de Europa? Ahí es donde está el cambio de paradigma. Tenemos que confiar en lo que hemos construido entre todos, que es Europa. Vamos a confiar en que nos defendamos conjuntamente.

¿Qué sinergias con empresas españolas tiene Thales?

Tenemos un formato bastante variado. En defensa comenzamos con una empresa conjunta con Amper. Hemos constituido empresas compartidas, con Navantia y los sonares de las fragatas F110. También con Indra. Thales es socio tecnológico en estas compañías. Seguimos teniendo Thales Alenia Space, compartida con Leonardo. Nosotros tenemos un modelo de flexibilidad para adaptarnos al contexto y a los requisitos locales. Estamos colaborando con Telefónica para un nuevo sistema de mando y control del Ejército de Tierra. Somos flexibles. Aportamos conocimientos y eso es muy bueno para la industria local y las capacidades nacionales. Para mí eso es conseguir un nivel de excelencia en el modelo que da mucho valor añadido.

¿Adquirirán más activos en España?

En defensa tenemos las capacidades principales. Queremos crecer en seguridad digital porque es un negocio que aumenta a un ritmo importante. Hemos invertido mucho en ciberseguridad y queremos posicionarnos como uno de los actores principales a escala mundial. En ­España compramos S21sec y Gemalto. Sí, todo lo que tenga que ver son este campo puede ser de interés de Thales.

¿También Minsait, de Indra?

No es un objetivo en estos momentos para Thales.

Trabajan con los principales bancos españoles.

En Barcelona tenemos un centro de personalización de tarjetas de crédito. Trabajamos con CaixaBank, Santander y BBVA. También trabajamos en todo lo que tiene que ver con banca digital, suministramos servicios de ciberseguridad para los bancos. Es un sector para nosotros importante.

¿Tiene problemas de mano de obra?

Es un problema generalizado. El tiempo que se tarda en conseguir y en reclutar a la gente de alto valor se está incrementando, probablemente porque la demanda es mayor que la oferta y en estos momentos existe una guerra por el talento en todos los países europeos. España no es una excepción.

¿Qué pasaría en la industria de la defensa si hay un cambio de gobierno en Estados Unidos en noviembre?

No creo que sea el más indicado para valorarlo, pero todo el mundo tiene cierta incertidumbre y cierta preocupación por que llegue alguien que pueda fijar nuevas exigencias a los países de la OTAN.

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