El Supremo ratifica la condena de 14 años de cárcel para El Chicle por violar a su cuñada cuando era menor

Equipo
By Equipo
5 Min Read

Punto y final al último caso que José Enrique Abuín, El Chicle, tenía pendiente con la justicia. El Tribunal Supremo confirmó este lunes la sentencia de la Audiencia Provincial de La Coruña que impuso al Chicle, asesino de Diana Quer,la pena de 14 años de prisión por agredir sexualmente a su cuñada cuando ella era menor de edad. Los magistrados redactores del fallo destacan los hechos probados durante el juicio, en el que la víctima recordó, en una sala contigua, cómo Abuín se la llevó en coche a un descampado, la violó brutalmente, y la dejó en el instituto bajo la amenazada de que si contaba algo mataría a su familia. Para el Supremo, no hay duda de que, «tras montar a la menor en el coche, José Enrique Abuín Gey condujo a gran velocidad hasta el ayuntamiento de Lousame. Allí fue hasta el parque San Mamede, donde se sitúa, dentro de él, la capilla de San Lourenzo en un entorno forestal. Tal lugar es muy poco frecuentado a esa hora en un día como el de los hechos«.

Una vez en ese lugar, tras intercambiar unas palabras y hacerse José Enrique Abuín Gey con el teléfono de ella y guardarlo, sacó un cuchillo grande y se lo exhibió a la menor al tiempo que se lo pasaba a modo de advertencia de su posible uso por cerca del cuerpo. Con el cuchillo siempre en la mano José Enrique Abuín Gey le dijo a la menor que le realizara una felación, a lo que ella se negó. «Entonces él dijo una expresión semejante a entonces, te follo, y la requirió para que se desnudara. Una vez desnuda la chica, él le dio un camisón para que ella se lo pusiera, cosa que ella hizo». Acto seguido, según el relato aportado por la agredida, José Enrique Abuín Gey se colocó sobre ella en el asiento de copiloto y, manteniendo el cuchillo en la mano y cerca del cuerpo de ella como amenaza, la penetró.

En su recuso, el Chicle, condenado a prisión permanente revisable en 2020 por la muerte de Diana Quer, planteó que se aplicara la cuasiprescripción, para disminuir la pena, porque la causa se archivó inicialmente en el año 2005 y no se reabrió hasta 2018. Sobre esta atenuante el TS desestima la posibilidad de aplicarlo por el tiempo transcurrido desde que la causa se archiva hasta que se reabre señalando que «que se dictara el sobreseimiento y luego la reapertura de la causa no puede, por sí mismo, conllevar la cuasiprescripción. Indica, en este sentido, que no hay por parte de la víctima una utilización de «los tiempos del procedimiento» para utilizarlos extrajudicialmente, bien para hacer daño al acusado, bien para obtener beneficios del tipo que sean. Así, como se refleja, la víctima siempre mantuvo que fue violada y no se especifica por el recurrente dato alguno que justifique la atenuación de su responsabilidad, y menos aún que revele interés espurio alguno en la perjudicada para retrasar la investigación de los hechos.

Lo que concurre, precisamente, es todo lo contrario, ya que la víctima comunicó los hechos a una amiga casi inmediatamente a haberse producido y, pese a sus iniciales y razonables reticencias, los denunció al día siguiente. Después, cuando se sobreseyeron las investigaciones, como resalta la sentencia al individualizar los daños ocasionados, tuvo que soportar la presencia de su cuñado en el núcleo familiar al que se reintegró, obligando a la víctima a soportar, no solo la negación de la violación sino también la acusación de haber mentido a la familia con una falsa denuncia.

Share This Article
Leave a comment

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *