Libros y rosas en tiempos de guerra, por Fernando H. Valls

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Hay días en los que las redes sociales dejan a un lado la bronca y el fango. Son escasos, pero existen. Ayer fue uno de ellos. Los principales temas de conversación, que no discusión, en X versaron sobre libros y rosas. Se agradece. Las imágenes de autores y lectores en las calles de Barcelona insuflan cierta esperanza en tiempos de incertidumbre, como los que vivimos actualmente.

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Una mujer porta unas rosas en Sant Jordi 

Mané Espinosa

En Gaza la paz ni está ni se la espera, mientras Ucrania demanda más armamento para repeler los ataques del ejército ruso. Europa decide su futuro votando en mes y medio, y en España no somos ajenos a los problemas. La vivienda es de los más importantes. De hecho, el Banco de España certificó que se necesitarán 600.000 viviendas, cuando el sector privado apenas es capaz de levantar 10.000 inmuebles al año. A este ritmo, en el 2084 el mercado se ajustará. El camino está lleno de curvas. Por eso días como el de ayer son para sa­borear.

Sant Jordi volvió a reunir a escritores con lectores y reconcilia comprobar que los españoles seguimos apostando por la cultura. Según la Federación de Gremios de Editores de España (FGEE), los hábitos de lectura se mantienen estables entre los españoles después de la pandemia. Dos de cada tres ciudadanos leen en su tiempo libre, ya sea un libro o un periódico, y uno de cada dos adquirió una novela, un ensayo o un volumen de poesía en el último año.


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Sant Jordi en la Casa Batlló.

La diada de Sant Jordi volvió también a llenar las calles de rosas, para ellas. Una tradición que gracias a las redes sociales también se está extendiendo a otros puntos del país. Es también de agradecer.

Pero como de todo hay en la viña del Señor, en Sant Jordi también hubo alguna nota disonante con el ambiente de confraternización. Feijóo propuso a Puigdemont “que se leyese la Constitución” y Jorge Azcón, presidente de Aragón, tuvo el patinazo del día, al afirmar que “en Cataluña se celebra Sant Jordi porque en Aragón se celebra San Jorge”. Vox –que llegó a exigir la censura de, entre otras, la representación teatral ‘La villana de Getafe’ de Lope de Vega– citó al autor como ejemplo de “españoles que integraban los Tercios y que empuñaban espada y pluma a partes iguales”. Curiosa celebración para quien no quiere que algunas obras se disfruten: “Hoy es vuestro día, ¡gracias por tanto!”

Nos dijeron que de la pandemia saldríamos más fuertes, aunque el día a día lo pone en duda. Lo que quedó claro ayer es que en Sant Jordi somos felices. Y eso es importante en los tiempos que corren.

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