Las armas suecas que provocaron una auténtica revolución militar marítima en pleno siglo XV

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El incendio se extendió con rapidez. Es lo que tiene manejar pólvora en la cubierta de un barco del siglo XV construido con madera. La nave, identificada como el Gribshunden, se hundió en 1495 en un fondeadero cerca de la isla de Stora Ekön, situada en el archipiélago de Blekinge (en el sur de Suecia), mientras regresaba desde Kalmar.

Era el buque insignia de la flota del rey danés Hans I, un auténtico “castillo flotante” que fue pasto de las llamas y acabó a una profundidad de poco menos de diez metros, lo que significa que los aparejos sobresalían del agua y que probablemente los restos del naufragio eran parcialmente accesibles a través de la estructura de la nave.

Rescate de los supervivientes

Los trabajos arqueológicos realizados en el pecio, descubierto en la década de 1970 pero que no fue identificado hasta 2002, han determinado que se llevaron a cabo labores para rescatar a los supervivientes (la tripulación estaba formada por un centenar de mercenarios alemanes) utilizando incluso equipos de buceo medievales.

A pesar de todos los años de actividad en el sitio, los investigadores consideran que los restos del naufragio aún tienen un gran potencial, especialmente por lo que hace referencia a construcción naval, guerra y estructura social medievales. El último hallazgo realizado, por ejemplo, representa una auténtica revolución militar marítima en Europa.

Un arqueólogos submarino trabajando entre los restos del naufragio del siglo XV

Un arqueólogos submarino trabajando entre los restos del naufragio del siglo XV 

Florian Huber / Universidad de Estocolmo

Los arqueólogos de las universidades de Estocolmo y Södertörn han determinado que un cofre descubierto la pasada primavera entre los restos de este buque de guerra contenía herramientas para fabricar perdigones de plomo para las primeras armas de fuego, lo que sugiere cambios clave en las batallas navales de la época.

Según explican Rolf Warming y Johan Rönnby en un artículo académico, esta revolución indica el desarrollo de la guerra en el mar, dejando de lado la táctica clásica de embestir las naves enemigas y generar combates cuerpo a cuerpo para pasar a un sistema más moderno en el que se atacaba a los barcos hostiles a distancia con disparos.

Caja de herramientas para fabricar munición. En su interior había placas de plomo, moldes y contenedores de pólvora, además de moho

Caja de herramientas para fabricar munición. En su interior había placas de plomo, moldes y contenedores de pólvora, además de moho 

Florian Huber / Universidad de Estocolmo

Aunque los restos del naufragio están parcialmente desintegrados, las vigas del fondo marino están muy bien conservadas. Algunas de estas vigas pertenecían a la superestructura del barco, incluidas partes de los castillos de proa y popa, que servían como plataformas de combate elevadas. Los especialistas también identificaron dos carros de cañones y un cofre de armas único que sigue bajo el agua.

«El contenido del cofre es sin lugar a dudas uno de los hallazgos más importantes. Contiene, entre otras cosas, varios moldes y placas de plomo diferentes para fabricar balas de plomo para las primeras armas de fuego. Se trata de una caja de herramientas de munición, probablemente perteneciente a los mercenarios alemanes que se encontraban a bordo en el momento del hundimiento», explica Rolf Warming.

El rey Hans I de Dinamarca

El rey Hans I de Dinamarca 

Wikipedia

«El barco es una pieza importante del rompecabezas de la revolución militar marítima que se implementó en la segunda mitad del siglo XVII, en la que las tácticas principales pasaron del combate cuerpo a cuerpo al fuego pesado de artillería naval. Por eso el barco será comparado junto con otros pecios importantes y excepcionalmente conservados, como el Mars (1564) y el Vasa (1628)», apunta Warming en un comunicado.

El estudio del sitio también permitió encontrar fragmentos de armadura. Una vez en el laboratorio, los investigadores determinaron que esta cota de malla usó latón de la ciudad bávara de Núremberg y estaba tejida entre sí mediante diversas técnicas. “Esto indica que fue reparada en varias ocasiones. Por las dimensiones de los anillos conservados, esta cota de malla podría haber usado hasta 150.000 anillos”, concluyen los expertos.

Parte de los anillos que conformaban la cota de malla

Parte de los anillos que conformaban la cota de malla

Florian Huber / Universidad de Estocolmo

El Gribshunden se hundió cuando regresaba de la ciudad sueca de Kalmar, el lugar elegido para firmar un acuerdo en 1397 (conocido como la Unión de Kalmar) que agrupaba a Dinamarca, Noruega y Suecia bajo un solo monarca, la reina Margarita I. En 1495, Hans I había estado en la ciudad tratando de persuadir a los dirigentes suecos para que volvieran a formar parte de la unión tras una época en que el acuerdo había quedado en suspenso.

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