Valencia y Alicante, aeropuertos en la batalla política

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«Llegaríamos tarde aunque se hiciera ya mañana”, dijo ayer Carlos Mazón, presidente de la Generalitat Valenciana, sobre la ampliación del aeropuerto de Valencia. Su sentencia muestra ya la “urgencia”, que él mismo resaltó después, en acometer una transformación que desde hace tiempo lleva reclamando el sector empresarial. También da una idea de cuál será el conflicto político de los próximos meses, porque para la Generalitat Valenciana la necesidad de Manises, como la de El Altet en Alicante, está “al mismo nivel que el corredor mediterráneo o que la ampliación del puerto de València”, reseñó Mazón.

El presidente asistió ayer a la presentación del informe que el Consejo de Cámaras de la Comunidad Valenciana ha elaborado sobre la ampliación del aeropuerto de Manises, en el que se evidencia que el coste de oportunidad de no ampliarlo ya implica que la ciudad y su provincia dejen de ingresar, en un escenario optimista, hasta 1.780 millones de euros al año.

La capacidad del aeropuerto de Valencia es de 10,5 millones de pasajeros y en 2023 el volumen total fue de 9,9 millones

El estudio analiza la evolución del tráfico de pasajeros en el aeropuerto durante la última década y señala cómo se han superado todas las previsiones realizadas por los informes oficiales de acuerdo con las instalaciones actuales, acercándose a niveles de saturación. La capacidad del aeropuerto es de 10,5 millones de pasajeros y en 2023 el volumen total fue de 9,9 millones.


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Otras cifras del informe añaden que, en un escenario optimista, el PIB provincial en riesgo estaría valorado en 1.540 millones de euros y habría un total de 28.860 empleos al año que tampoco se generarían.

Es por ello que Mazón pidió una respuesta “igualmente seria por parte de quien tiene las competencias y como mínimo con la misma seriedad que planteamos esta mañana”, haciendo suyo el informe del Consejo, porque, como puso en valor, “cuando vamos a reivindicar algo, debemos reivindicar con rigor”.

La urgencia está al mismo nivel que el corredor mediterráneo o que la ampliación del puerto de València»


Carlos Mazón, presidente de la Generalitat Valenciana

Así lo harán el próximo 9 de mayo, cuando las conselleras de Medio Ambiente, Salomé Pradas, e Innovación, Nuria Montes, se reúnan con la dirección de AENA en Madrid, una cita que llega días después de que su presidente y consejero delegado, Maurici Lucena, anunciara que el gestor aeroportuario “expandirá” los aeropuertos de Valencia y de Alicante-Elche, aunque puso fecha: en el marco 2027-2031.

Las conselleras llevarán a Madrid el informe de ayer, al que se añadirá el que un día antes se habrá presentado en Alicante, en este caso sobre la necesidad de una segunda pista en el aeródromo de El Altet. 

El aeropuerto de Alicante cerró 2023 con cifras que lo sitúan como el mejor año de su historia: 15.747.678 pasajeros registrados

Y la urgencia, argumenta el Consell, es casi tanta como la de Valencia. Porque en Alicante se cerró 2023 con cifras que lo sitúan como el mejor año de su historia: 15.747.678 pasajeros registrados y un incremento del 19,2% respecto al balance anual de 2022. Supera así con amplitud su anterior mejor cifra de viajeros, 15.048.240, registrada en 2019. Y los datos de los tres primeros meses de 2024 han vuelto a notificar sucesivos récords, que, dadas las previsiones para la temporada alta, podrían llevar al aeródromo a superar los 16 millones de viajeros este año. Laura Navarro, directora del aeropuerto alicantino, adelantó en la reciente presentación de la nueva base de easyJet en Alicante que la previsión de plazas entre abril y octubre supera en un 13 % a la del año pasado.


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Así las cosas, el debate político está sobre la mesa. Por un lado el PP y el conjunto del empresariado presionan con los datos para exigir un calendario a un ministerio que se esfuerza por demostrar que está por la labor. Por otro, Compromís, en coincidencia con las organizaciones ecologistas y otras formaciones de izquierda, recuerda que la preservación de los saladares de Aguamarga desaconseja el proyecto, considera que las cifras no justifican las prisas y reitera su rechazo a un modelo turístico que, a su juicio, resulta poco sostenible.

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