Fiestón dionisíaco de una noche de verano en el Liceu. ¡Para no perdérselo!

Equipo
By Equipo
5 Min Read

Que sepan los aficionados al fútbol que la ciudad alemana de Dortmund no cuenta únicamente con un excelente equipo balompédico –que luchará por pasar a la semifinal de la Champions la próxima semana– sino también con un ballet todoterreno que esta semana (hasta el domingo) está dejando atónito al público del Liceu. Seis minutos de aplausos y standing ovation hubo ayer, en el estreno de Un sueño de una noche de verano en clave de solsticio nórdico, con el teatro al 80% pero la euforia de un lleno total.

La compañía que dirige el chino Xin Peng Wang hizo ayer su debut en la Rambla con una pieza de impacto, creación de este nuevo astro sueco de la danza, Aleksander Ekman (Estocolmo, 1984), quien tras triunfar con su particular Lago de los cisnes por Den Norske Ballett, se atrevió en 2015 con este Midsummer Night’s Dream , un Shakespeare a la sueca, con balas de heno, noches de sol, mitología escandinava y dimensión onírica con ramalazos de Bergman y aspiraciones felinianas… sobre todo cuando irrumpe un gran pez que flota en el paisaje al estilo 8 ½.

Son 32 bailarines –con la barcelonesa Júlia Baró– tomado con sus fantasmagorías el escenario del teatro

Hasta 32 bailarines –con la barcelonesa Júlia Baró entre sus filas– tomaron el escenario del Liceu en toda su profundidad para escenificar ese fantasmagórico fiestón dionisíaco que transcurre en sueños (o no) y que se eleva, sensual, lúdico, por encima de las fuerzas telúricas de la naturaleza. Bailan ora descalzos ora en puntas, en esa mezcla de neoclásico, contemporáneo y acrobacia que tanto define a Ekman. Y corren prestos a recrear todo tipo de criaturas fantásticas, como el milpiés articulado, entre los guiños de humor que Ekman sirve con inteligencia, echando mano también del teatro del Este y esos hombres del traje sin cabeza.

Al igual que en el Lago , Ekman no recurre a la partitura clásica. Se la encarga a su compatriota Mikael Karlsson, aventajado compositor que acaba de estrenar una versión operística del filme Melancolía ( Lars von Trier) en la Ópera de Estocolmo. En el Liceu cuenta con media docena de solistas de la Dortmunder Philharmoniker además de la estrella del pop sueca Anna von Hausswolff, con un refinado (y amplificado) canto que logra que el público entre también en ese especial estado onírico del protagonista.

Magia, belleza, poesía, silencios, cuadros plásticos en esta cuasi ópera con referencias a Forsythe y su deconstrucción del clásico o a la bacanal de Jan Fabre en Mount Olympus , además evocaciones de lugares comunes: el Bob Fosse sedado de All that Jazz .

No ha de resultar fácil ser coreógrafo, sueco y millennial, bajo la sombra alargada de Mats Ek y la herencia lírica planetaria de Bergman. El mundo global lo es también en lo artístico, y Ekman se defiende en la ausencia de reglas y una predilección por el gran show que a veces puede desalentar a la crítica. Pero el autor de Thoughts on Bergman (para el Théâtre des Champs-Élysées) aspira a llegar al gran público con escenas de lectura accesible alejadas del realismo: mundos inspirados en la vida.

Quizás este no pasará a la historia de los midsummer dreams –Petipa (1876), Fokine (1906), Balanchine (1962), Ahston (1964), Neumeier (1977)–, pero se ha ido consolidando como una propuesta magnética que engancha desde el primer baile rítmico sobre un campo de paja dorada.

¡No se lo pierdan!


Lee también

Maricel Chavarría

FOTO MARTI GELABERT 23/04/2024 EL PIANISTA ALAIN PLANES INTERPRETA LA OBRA QUE EL COMPOSITOR FRANCISCO COLL HA CREADO A PARTIR DE LA OBRA LA GROTTE CHAUMONT, DE MIQUEL BARCELO. PLANES, BARCELO Y COLL POSAN PARA ESTE MEDIO CON UNA DE LAS IMAGENES DE JEAN MARIE DEL MORAL SOBRE LA OBRA DE BARCELO DE FONDO

Share This Article
Leave a comment

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *