Los monumentos prehistóricos irlandeses que señalaban el camino hacia el más allá

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El pequeño pueblo de Baltinglass, en el condado de Wicklow (Irlanda), es conocido como la capital de los castros (hillfort). Situada al sur de Dublín, la zona cuenta con hasta 108 de estos poblados con murallas (cuyo nombre proviene del latín castrum, fortificación militar), generalmente edificados en época prerromana.

Baltinglass, sin embargo, también es famoso por sus monumentos de hace alrededor de 6.000 años, del Neolítico temprano y de la Edad del Bronce final, una época de la historia irlandesa en la que la evidencia de ocupación y actividad en esta área geográfica fue prácticamente inexistente.

Escasez de rastros humanos

Sorprendidos por esta escasez de rastros humanos antiguos, arqueólogos de la Universidad de Aberdeen exploraron la región con tecnología láser Lidar y han descubierto cientos de monumentos no registrados hasta ahora, incluidos cinco raros cursus (largas estructuras que jugaron un papel ceremonial y ritual durante el Neolítico).

Estos monumentos, según explican los investigadores en un artículo publicado en la revista Antiquity, muestran “conexiones claras” entre los grandes eventos solares, los ciclos agrícolas estacionales y los muertos. Además, confirman que el área no estuvo abandonada durante 2.000 años como se creía hasta ahora.

Paisaje del condado de Wicklow

Paisaje del condado de Wicklow

J. O’Driscoll / Antiquity

«Sabíamos que este era un paisaje increíblemente importante y, en muchos sentidos, único en la Irlanda del Neolítico temprano, pero había muy poca evidencia que sugiriera que esta zona continuó siendo importante hasta la Edad del Bronce Final», afirma el doctor James O’Driscoll, autor principal del estudio.

De ahí que se pensara que el sitio podría haber sido abandonada durante unos dos milenios, a pesar de tener una de las concentraciones de monumentos neolíticos más densas de Irlanda. “¿Las primeras comunidades agrícolas de Baltinglass abandonaron este paisaje después de unos cientos de años de uso?”, se preguntaban los expertos.

Ubicación de los monumentos prehistóricos de Baltinglass

Ubicación de los monumentos prehistóricos de Baltinglass

J. O’Driscoll / Antiquity

Para responder a esta pregunta, O’Driscoll creó modelos tridimensionales muy detallados del paisaje del condado de Wicklow utilizando tecnología lidar acoplada a un avión. El principal problema fue que la mayoría de monolitos habían sido destruidos por miles de años de arado.

El haz de láser pudo, aún así, detectar rastros topográficos diminutos de cientos de monumentos. Entre estos destacaban cinco cursus, largos y estrechos movimientos de tierras que podían ir de los 100 metros hasta los 10 kilómetros. Estas estructuras son bien conocidas en Gran Bretaña, aunque en Irlanda habían sido menos estudiadas.

Un extenso monumento de piedras en la cima del monte Keadeen

Un extenso monumento de piedras en la cima del monte Keadeen

J. O’Driscoll / Antiquity

El hallazgo supone uno de los grupos de cursus más grandes de las Islas Británicas y sugiere que Baltinglass continuó colonizándose intensamente entre el Neolítico temprano y la Edad del Bronce tardía. Estas estructuras están claramente alineadas con los monumentos funerarios, así como con el sol naciente y poniente durante los principales eventos solares, como el solsticio.

«Esta conexión puede haber simbolizado el ascenso de los muertos a los cielos y su percibido renacimiento, con el cursus estableciendo físicamente la ruta final de los muertos para dejar la tierra de los vivos y unirse a sus antepasados más allá del horizonte visible”, apunta el doctor O’Driscoll.

El recinto elevado del Neolítico temprano situado en Rathcoran

El recinto elevado del Neolítico temprano situado en Rathcoran

J. O’Driscoll / Antiquity

Los descubrimientos también arrojan luz, dicen los arqueólogos, sobre cómo era la vida en la Irlanda prehistórica y ayudará a la conservación de los monumentos en el futuro.

«Este hallazgo nos acerca a las vidas de las primeras comunidades agrícolas en Baltinglass hace 6.000 años y nos permite comprender mejor sus prácticas religiosas y ceremoniales y cómo se veneraba y celebraba a los muertos», añade.

“Este estudio mejora enormemente la comprensión del increíblemente rico patrimonio arqueológico de esta parte del oeste de Wicklow, reforzando la importancia del paisaje prehistórico del área de Baltinglass Hills y arrojando nueva luz sobre monumentos raros y poco comprendidos como los cursus ceremoniales”, concluye Deirdre Burns, Oficial de Patrimonio del Consejo del condado de Wicklow.

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