El amor entre una árabe y un judío

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A los pájaros no les molestan ni las fronteras ni los muros, y de eso va el nuevo espectáculo de La Perla 29, Tots ocells, que se estrena el 25 junio en el teatro La Biblioteca (hasta el 28 julio, y volverá en septiembre), dentro del Festival Grec. El autor es un viejo conocido de estos muros medievales, el autor canadiense de origen libanés Wajdi Mouawad, con obras como Incendis entre otras.

El director Oriol Broggi se muestra especialmente ilusionado con este proyecto compartido con el Grec, porque es “una obra grande, larga, como una catedral, y estando en nuestra casa nos permite poder prepararla bien”, con traducción de Cristina Genebat “que sabe leer muy bien los textos de Mouawad”. Tots ocells tiene dos partes, la primera de 110 minutos y la segunda de 80.

“Los jóvenes sienten que el mundo de sus mayores se hunde, pero se autoafirman”, declara Oriol Broggi

Al frente del reparto: Miriam Moukhles y Guillem Balart, ella de origen árabe sin religión definida, y él, judío, en una historia al estilo Romeo y Julieta, apunta Balart. Si aún no conocen a Moukhles, van a quedar boquiabiertos. Balart, a pesar de su juventud, ya no necesita presentaciones. Y el resto de los intérpretes acaban de completar un elenco por todo lo alto: Clara Segura y Joan Carreras (los padres de él), Xavier Boada y Marissa Josa (los abuelos), y Màrcia Cisteró y Xavier Ruano.

“Son tres generaciones de una familia –explica Broggi–, con Moukh­les y Ballart de jóvenes, que se encuentran en la Universidad de Columbia, donde se enamoran. Los dos son occidentales, él de Berlín y ella de Nueva York. Ella estudia antropología o historia y él genética”. Tots ocells “es una historia de amor en medio de un gran enfrentamiento –continúa el director–. Mouawad nos plantea si en los momentos de conflicto las personas también han de estar enfrentadas, porque los jóvenes sienten como se hunde el mundo de sus mayores, pero se autoafirman en su identidad”.

Para la escenografía han recreado la biblioteca de la Universidad de Columbia, con gradas a cuatro bandas. “Tiene gracia montar una biblioteca debajo de la Biblioteca de Catalunya”, manifiesta Broggi. “En la obra resuenan muchos clásicos, algunos como Antígona, que ya hemos hecho, y todas las obras de Mouawad que hemos montado”.

Una imatge de 'Tots ocells', de Wajdi Mouawad

Una imagen de ‘Tots ocells’, de Wajdi Mouawad 

Bito Cels

El director del Grec, Cesc Casadesús, recuerda: “La queríamos traer en francés el año de la pandemia y tuvimos que suspender. La obra es tan buena, que Ester Nadal, leyendo el texto en el aeropuerto, se quedó tan enganchada que perdió el avión”.

En el original francés, Mouawad usa otras lenguas, como alemán, inglés, hebreo y árabe, y aquí “este juego se pierde no haciéndolo, pero creo que puede emocionar aún más: el debate de lenguas queda implícito y los subtítulos nos indican qué lengua hablan”, expone Broggi. “Es una gran torre de Babel, donde las culturas se entienden, y hay una promesa de reconciliación. El autor no toma partido, solo por el amor”.

Clara Segura añade: “Te toca heredar unas cosas que tú no has vivido y que las transmites también a tus hijos. Los jóvenes están aquí para tratar de superar esas herencias que no hemos gestionado bien. Me he alejado de las noticias estos días porque lo que está pasando nos rebota directamente y me quiero concentrar en el papel”. Y Màrcia Cisteró, que ya ha interpretado cuatro obras de Mouawad, concluye: “Lo más difícil es hacer que esas palabras tan profundas y poéticas lleguen de una manera sencilla al público”. 

Versió en català, aquí

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