Netanyahu se enroca, por Editorial

Equipo
By Equipo
5 Min Read

El primer ministro de Israel, Beniamin Netanyahu, podrá ser un personaje poco querido fuera de su país, pero nadie puede negarle una capacidad de supervivencia política fuera de lo común; de ahí que sea el dirigente israelí más longevo de la historia –todos emanados de las urnas–, nada menos que 16 años y 263 días, por delante de Ben Gurion, el primer premier de Israel, con 13 años al frente del Gobierno, y Yithzak Rabin, con algo menos de siete. Esa capacidad de maniobrar y lograr pactos a diestro y siniestro hizo que Netanyahu fuese el llamado a liderar la respuesta de Israel al ataque terrorista de Hamas del 7 de octubre del 2023. Y que siga siéndolo pese a algunas muestras de descontento que en ningún momento han puesto en peligro su puesto, incluyendo el revés judicial del Tribunal Constitucional que tumbó su reforma para aumentar el control sobre la judicatura. Como era de esperar y sucedería en cualquier otro Estado democrático, los israelíes cerraron filas el 7 de octubre y aparcaron las rencillas internas, conscientes de que sin unidad su Estado nunca hubiese existido. No podía ser de otra manera: la oposición fue incorporada a un gabinete de guerra, con seis miembros, entre los que figuraban adversarios feroces de Beniamin Netanyahu tal que el centrista Benny Gantz y su aliado Gadi Eisenkot.

La guerra sigue su curso, suma meses y muertos, sin que haya un final claro puesto que el objetivo israelí no es ocupar Gaza –al menos formalmente– sino destruir Hamas y borrarla de la franja, un objetivo difícil de disociar de la matanza de civiles, con un macabro marcador que no tardará en alcanzar los 40.000 muertos. Gantz primero y Eisenkot después han decidido abandonar dicho gabinete de guerra en desacuerdo con el liderazgo de Netanyahu en el plano político (el primer ministro no suelta prenda sobre su estrategia para el día siguiente del final de la guerra). La salida puede ser interpretada también como un distanciamiento a tiempo de cara a las próximas elecciones, un plebiscito en las urnas sobre Netanyahu, que otro dirigente tendría perdido por los fallos graves en seguridad en la vecindad de la franja de Gaza, sobre todo cuando el primer ministro ha basado su poder en el discurso de que era el idóneo para mantener a raya a los terroristas palestinos. Cuando todo esto pase, y así lo ha admitido el propio Netanyahau, será hora de exigir responsabilidades, tarea que no augura nada bueno para el actual primer ministro.

Sería un error creer que la disolución del gabinete de guerra es el fin del mandatario

Animal político, Beniamin Netanyahu ha reaccionado al abandono de los dos miembros más moderados del gabinete de guerra con la disolución de este, en parte porque el curso de la guerra ya está fijado y en parte –acaso la más relevante– para evitar reemplazarlos por socios tan conflictivos como Itamar Ben-Gvir, ministro de Seguridad Nacional y líder de la ultraderecha, o Bezalel Smotrich, abanderados de la minoría ultraortodoxa. Uno y otro exigían una silla en dicho gabinete de guerra y la salida de los dos moderados parecía su momento.

A Israel solo le hubiese faltado asociar la conducción de la guerra a dirigentes extremistas, capaces de sugerir las más disparatadas –y atroces–respuestas no ya contra Hamas sino contra todos los palestinos. Para aliados indispensables como Estados Unidos hubiese sido otro contratiempo en la hora de mantener el respaldo a Israel. El primer ministro ha reaccionado con habilidad y opta por un reducido grupo de ministros, entre los que no figuran los más radicales. La impopularidad internacional de Netanyahu no es incompatible con su maquiavelismo político, demostrado con la respuesta tranquila a los portazos, hechos a cámara lenta para evitar la impresión –errónea– de que la guerra de Gaza agrieta al Gobierno y divide a la población. Hasta que no acabe la guerra, Netanyahu seguirá al mando.

Share This Article
Leave a comment

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *