La izquierda gana en Francia pero sin una mayoría clara: ¿Quién gobernará?

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Los votantes franceses han optado por darle al Nuevo Frente Popular (NFP), la alianza de izquierda y verde dominada por la izquierda radical de Francia Insumisa (LFI) de Jean-Luc Mélenchon, la victoria en las elecciones legislativas, con 182 diputados en la Asamblea Nacional de 577 escaños. La extrema derecha se queda alejada del poder (143 escaños), mientras Ensemble (la alianza entorno a Emmanuel Macron) también recibe un duro castigo (163 escaños). 

Por lo tanto, ningún partido ha obtenido la mayoría absoluta de (289 escaños), lo que pone a Francia en una situación de incertidumbre sin precedentes y ante el abismo de un bloqueo institucional. De momento, el NFP no ha designado todavía a un candidato a primer ministro para que sea nombrado y gobierne con su propio programa (lo hará esta semana) y Macron ha decidido mantener a Attal en el cargo para aportar “estabilidad”. ¿Qué escenarios se abren ahora de cara a formar el nuevo gobierno?

¿Cómo se elije al primer ministro?

En teoría, el presidente de la República tiene el poder de nombrar a quien quiera para ocupar el cargo. Sin embargo, la lógica institucional no le permite ignorar la opinión de la mayoría de los diputados, ya que un gobierno que no cuente con su apoyo podría ser objeto de una moción de censura (que podría votarse ya en la primera sesión de la recién constituida Asamblea Nacional el 18 de julio). Por lo tanto, se espera que elija a un candidato con apoyo mayoritario o que al menos no suscite el rechazo de la mayoría. Sin embargo, por ahora, el partido más votado parece que no lo consigue. 

¿Habrá una coalición?

Si bien Francia no se ha caracterizado por tener coaliciones amplias en la historia reciente, uno de los escenarios que se presentan se encamina hacia esta posibilidad. Las primeras estimaciones sugirieron que sería posible una alianza entre las fuerzas de Macron, el Partido Socialista, los Verdes y algunos otros, pero es difícil que se haga realidad, dadas las divergencias entre las principales figuras (también entre las fuerzas de la izquierda). 

Y si bien algunas voces de la izquierda y el centro han defendido la formación de un gobierno de coalición, los vetos expresados dificultan una posible alianza. Mientras el de extrema izquierda de Mélenchon ha dicho durante mucho tiempo que sólo entraría en el gobierno para “implementar nuestras políticas y las de nadie más”, los centristas de Macron rechazan aliarse con LFI.

¿Habrá un gobierno en minoría? 

En lugar de intentar formar un gobierno de coalición, el primer ministro, Gabriel Attal, sugirió la semana pasada que los principales partidos podrían formar diferentes alianzas ad hoc para aprobar leyes de forma individualizada, tal y como se vio obligado a hacer su gobierno y el que le precedió, en minoría desde el 2022. Sin embargo los resultados son limitados y Macron ha tenido que recurrir en numerosas ocasiones a los poderes especiales que le da la Constitución, como el impopular artículo 49.3 (lo que en España llamaríamos un decretazo), para dar luz verde a su legislación, por ejemplo, la polémica reforma de las pensiones

¿Habrá un gobierno técnico?

Si no puede llegar a un acuerdo político, Macron podría nombrar un gobierno de expertos no afiliados a partidos políticos. Un gobierno así, parecido a la fórmula que Italia ha aplicado varias veces, probablemente se ocuparía principalmente de los asuntos cotidianos para mantener a Francia en funcionamiento. Un Ejecutivo técnico podría implementar ciertas reformas consensuadas, con el apoyo caso por caso de los diferentes bloques de la Asamblea. Pero no acostumbran a garantizar estabilidad ya que no representan la voluntad del pueblo.

¿Nuevas elecciones?

Este escenario está descartado en un futuro próximo, ya que en Francia no se puede diluir la Asamblea Nacional hasta que pase un año desde las últimas elecciones legislativas. 

¿Qué pasa con Macron?

El mandato del presidente se extiende hasta el 2027 y ha dicho que no dimitirá antes de su fin. Sin mayoría y sin posibilidad de implementar sus propios planes, Macron sale debilitado de las elecciones. De acuerdo con la constitución de Francia, todavía tiene algunos poderes sobre política exterior, asuntos europeos y defensa y está a cargo de negociar y ratificar tratados internacionales. El presidente también es el comandante en jefe de las fuerzas armadas del país y posee los códigos nucleares. En cambio el primer ministro se centra en la política interna, es responsable ante el parlamento, dirige el gobierno y presenta los proyectos de ley.

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