Barcelona perrea en el Fórum en la jornada más urbana del Cruïlla

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Un calor intenso dio ayer la bienvenida al primer día del Cruïlla en el parc del Fórum de Barcelona. Una jornada que un año más estuvo protagonizada por los sonidos urbanos y las voces jóvenes. La programación de esta edición cuenta con una extensa lista de talentos menores de treinta años -como la sueca Aurora, Fam31 o el rapero Trueno- que han conseguido hacerse hueco en la escena musical gracias a unos seguidores de la misma quinta.

Los altavoces comenzaron a retumbar pronto, a las 16:45 horas, en el pequeño escenario Johnnie Walker y con un reducido público que canción tras canción se engrosaba a cuenta gotas. María Blaya tenía la difícil tarea de abrir el festival. Poco le importaba a la murciana, que con una sonrisa prometió a los presentes sudar, todavía más, a golpe de pop experimental. A pocos metros, en el escenario Vueling, Maria Escarmiento se decantaba por esperar unos minutos a que la pista se llenara. Vestida cual Barbie e incluso sonando como Aqua –autora de Barbie Girl– la madrileña demostró la soltura que su paso por Operación Triunfo le ha brindado y consiguió, con su pop endulzado y el tan manido autotune, desperezar a un público al que todavía le quedaban muchas horas por delante.

La cantante Mushkaa en su aparición en la actuación del grupo catalan 31Fam en el festival Cruïlla, en Barcelona, 10 de Julio de 2024. (Joan Mateu Parra / Shooting )

La cantante Mushkaa aparece por sorpresa durante la actuación del grupo catalán 31Fam en el festival Cruïlla. 

Joan Mateu Parra

Una oleada de sombreros de paja de Estrella Damm inundaba el recinto. El festival comenzaba a tomar forma con un público mayormente local y, como su cartel, joven. Ni brillos ni estilismos espectaculares. Este es un festival a la catalana: “texans i samarreta negra”. También en su programación este circuito musical cuida con especial cariño los nombres de “la Terra”. Figa Flawas recibió una gran ovación a su llegada e hizo rugir con ahínco al escenario Estrella Damm con sus himnos: Que no s’acabi, Diabla y su divertida versión pop de la canción de Shin Chan.

Destacó la propuesta alternativa de la gallega Sila Lula con un sonido a medio camino entre la música urbana y la electrónica experimental. Ysy A y Rojuu marcaron el ecuador de la primera jornada del Cruïlla y también su faceta más rapera. El primero, argentino de 25 años, que con temas como Ganas reflexiona sobre el hedonismo de su generación y la necesidad de vivir el presente. El segundo, catalán de apenas 21 años, escenificó en el Vueling su versión más melódica con temas rockeros y alternativos.

María Becerra, Trueno, 31 Fam y la sorpresa de Mushkaa fueron los platos fuertes de la primera jornada del festival

El Cruilla es para los catalanes “casa”. Lo evidencia la tierna estampa que deja el escenario Estrella Damm al son de 31 Fam. Mientras un entregado y adolescente público bailaba al ritmo de su trap melódico –con la aparición sorpresa de Mushkaa– un padre y sus dos hijas pequeñas jugaban con una pelota de papel. Tranquilos, entre risas y con banda sonora. “Hemos ido a otros festivales que están más masificados y en este se está muy bien”, explica Bernard de 26 años, a lo que su amiga Aitana, que es de Gavá, añade: “el ambiente es distinto -nada de postureo- y el cartel tiene el equilibrio justo entre nombres locales y de fuera”.

Con el atardecer llegaba el primer plato fuerte de la noche: Trueno, hijo -no es broma- del rapero uruguayo Peligro, cantaba en el escenario Occident. “Qué pasa Barcelona”, saludaba el rapero con un gran radiocasete a cuestas, para hacer referencia a las raíces de su género, y ante la multitud más grande de la noche hasta el momento. Algunos levantaron los brazos y saltaron a modo de admiración, otros, intentaron sin éxito tararear la lírica ametrallada de este poeta de la calle y todos, sin excepción, se sumaron a su flow.


Pero el broche de oro estaba reservado para la nena de Argentina. “¿Listos para un perreo furioso?”, preguntó María Becerra. El público, frenético, respondió con un grito al unísono. Aunque en varios temas se quedaba sin aliento, con éxitos como Ojalá, Miénteme y el dúo que se marcó junto a Trueno, la artista de 24 años cerró, ya tocando la medianoche, una ardiente jornada del Cruïlla hecha por y para las nuevas generaciones.

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